martes, 26 de mayo de 2020

NASCA: EL PRIMER ENCUENTRO ARMADO DE LA INDEPENDENCIA


Diario La República  22 de julio de 1997 


NASCA: EL PRIMER ENCUENTRO ARMADO DE LA INDEPENDENCIA

Por: Wilfredo Gameros Castillo

         VEINTIOCHO días después que desembarcara la Escuadra Libertadora del general José de San Martín  en la Bahía de Paracas, el general Juan A. Álvarez de Arenales ocupaba Ica.  El jefe militar realista de Ica coronel Manuel Químper rehusó el combate, huyendo apresuradamente con sus tropas hacia el Sur. Previamente al inicio de la Campaña de la Sierra, era imprescindible destruir a Químper y sus cosacos por dos motivos: evitar que las fuerzas realistas regresaran a ejercer represalias  a los patriotas iqueños que en masa se habían plegado a los independentistas, y en segundo lugar, este primer triunfo debía ser el cimiento para el prestigio del Ejército Libertador ante el pueblo peruano.
         El 12 de octubre de 1820, el general Juan A. Álvarez de Arenales envió de Ica hacia el Sur, en persecución de las fuerzas realistas del coronel Manuel Quimper una subdivisión de doscientos cincuenta hombres al mando de su segundo y a la vez Jefe de Estado Mayor Divisionario: teniente coronel Manuel Rojas Argerich. “Al amanecer del 14 de octubre, la partida de avanzada se posesionó de la hacienda del Changuillo e inmediatamente paró allí toda la División para hacerla descansar un par de horas. Pusiéronse luego en marcha a trote largo; diez leguas restaban en esa jornada  también de despoblado y sin agua.(1) A una legua de distancia del pueblo de Nasca”, Rojas decidió el ataque sorpresivo: “entrar por las calles al galope con solo 80 hombres  de caballería, mandados por los capitanes Juan Lavalle y Federico Brandsen, separando los  treinta restantes al mando del teniente Vicente Suárez, con el objeto de cortarles la retirada de ese pueblo en la dirección del camino a Arequipa”. Eran las cinco de la tarde cuando a la voz de ataque de los oficiales y al toque de degüello  de la banda de clarines, “comenzaron a acuchillar” y sablear a los soldados realistas; la dispersión ignominiosa y la fuga desesperada de éstos deja atrás una carnicería, adelante les espera lo mismo. Suárez, que forma a sus hombres en la salida Sur del pueblo, los recibe con un muro de fuego de fusilería, luego las lanzas y los sables. Químper y sus setecientos cincuenta hombres  son derrotados totalmente, él y unos pocos han conseguido escapar. Caen muertos cuarentaiún realistas, los prisioneros son incontables.
“El enemigo acaba de ser derrotado por entre las calles de éste pueblo. Mañana a las ocho debe reunirse este vecindario para elegir una autoridad y renunciar a la dominación del Rey. Nasca 15 de octubre de 1820”, escribe satisfecho, en su parte de batalla, el teniente coronel Manuel Rojas Agerich. Los hijos de Nasca celebran la victoria con toda clase de manifestaciones y regocijos y se placen en atender a los soldados de la Patria con cuanto está a su alcance y preparan alborozados para el día siguiente ser de los primeros pueblos peruanos en jurar la Independencia.
---------------------------
(1) El despoblado sin agua que transitan, es el desierto de las Líneas de Nasca, que se encuentra en la ruta de Changuillo a Nasca.
Nota 1- Las frases entre comillas de éste artículo, pertenecen a los Partes de la Batalla de Nasca.
Nota 2- Los Partes de la Batalla de Nasca están disponibles en el Blog: wgameros.blogspot.com
               

lunes, 11 de mayo de 2020

A PROPÓSITO DEL BICENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA


https://rutadelesclavocba.wordpress.com/2012/07/22/la-raza-negra-en-la-independencia/

LA RAZA NEGRA EN LA INDEPENDENCIA

Publicado: julio 22, 2012 en Noticias
Etiquetas:
0
Wilfredo Gameros Castillo
HISTÓRICAMENTE es poco conocido que en la Escuadra Libertadora del general José de San Martín llegaron el Batallón Nº 7 de Libertos de Cuyo y el Batallón Nº 8 de Libertos de Buenos Aires, que sumaban en conjunto 1,461 soldados y estaban integrados exclusivamente por negros argentinos.
El inglés James Paroissien, primer ayudante de campo del general José de San Martín, considera en su diario que una de las intenciones del Libertador de desembarcar en Paracas – Pisco, fue la de reclutar unos mil negros. Estos no fueron enrolados por la fuerza, masivamente se presentaron como voluntarios al Ejército Libertador: donde luego de ser declarados libres, eran adiestrados en las tácticas de guerra de escuela y habituados al trabajo rudo, forzoso y disciplinado, así como por poseer una sanidad perfecta en su medio y clima que eran los de su cuna y crecimiento, fueron rápidamente incorporados a los cuerpos independientes.
Sobre el número de soldados negros enrolados en Pisco en el Ejército Expedicionario, existe el testimonio del propio general José de San Martín, en carta confidencial del 14 de octubre de 1820, en que comunica, desde Pisco, al Director Supremo de Chile, Bernardo O’Higgins: “Con seiscientos negros he aumentado el Ejército, y pienso aumentarlo con quinientos más. Estos negros se hallan ya fogueados y en estado de poder batirse”. 1
En efecto, “a los pocos días que el ejército pisó el suelo peruano, había aumentado sus filas sus filas con cerca de setecientos negros jóvenes, que se presentaron voluntariamente al servicio, y que el de mayor edad quizás no excedía de 30 a 35 años; de este número se destinaron ciento y pico a cada uno de los batallones Nos. 7 y 8 del ejército de los Andes, cuyos cuerpos eran de negros argentinos desde su creación, y el sobrante de más de cuatrocientos, se incorporó al batallón No. 4 de Chile. Este batallón que, como los demás del ejército de Chile, desde su origen había sido formado de gente blanca, criolla del país, luego que se vio con un número suficiente de negros y en regular estado de disciplina, por la incesante escuela de mañana y tarde que era de práctica, el general dispuso que quedase compuesto de negros puros [peruanos], menos las clases de sargentos y cabos de cada compañía”.1
—————————-
1 FUENTE: Apuntes históricos sobre la Expedición Libertadora del Perú en 1820 por el coronel Gerónimo Espejo (Antiguo ayudante del Estado Mayor del Ejército de los Andes). Tomo XXVI – Memorias, diarios y crónicas – Volumen 2º COLECCIÓN DOCUMENTAL DE LA INDEPENDENCIA DEL PERÚ.
Mail: wgameros@yahoo.com / Blog: wgameros.blogspot.com
Publicado en Diario Oficial El Peruano – Miércoles 12 de Julio de 2006